
Enero es el mes en que a la vez muere el viejo año y nace el nuevo.
El mes de enero ofrece un tiempo para descansar y reflexionar sobre todo lo que ocurrió durante el pasado año e incluso antes. Asimismo, constituye una oportunidad para contemplar el futuro y los cambios que deseamos realizar para el año entrante.

Vivir el presente puede ser difícil de conseguir en enero. Fuera hace frío. Quizá esté nevando. Los días son grises y nubosos. La tentación de hibernar y retirarse en los recuerdos o en los sueños futuros puede resultar abrumadora. Sin embargo, enero nos incita a equilibrar los tiempos que dedicamos a meditar sobre el pasado y a contemplar las posibilidades futuras actuando de inmediato para dejar de repetir errores y, al mismo tiempo, aprovechar las oportunidades que se presentan aquí y ahora y propicia nuestro futuro.
1 comentario:
Gracias por seguir dedicándole tiempo a tu blog con palabras tan sabias
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